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viernes, 4 de diciembre de 2015

Para poder seguir, a veces, hay que empezar de nuevo


El ser humano está continuamente buscando la seguridad. La quiere conseguir en el trabajo, en la pareja, con la familia, con el dinero… y es de lógica, ya que nuestro fin último es sobrevivir. Pero no podemos perseguir esa seguridad pasando por encima de la voluntad de quienes tenemos al lado.

Cuando nos preocupamos por las cosas, creemos que así vamos a prevenir ciertas circunstancias desagradables que pueden ocurrir en nuestras vidas y el problema de esto es que llegamos a obsesionarnos con la seguridad, lo que repercute muy negativamente en nuestra salud emocional. Dedicamos demasiado tiempo a pensar y a preocuparnos por cosas que solamente el tiempo tiene la respuesta, impedimos que avancen con naturalidad, con el afán de tenerlo todo controlado y seguro, y eso es lo que nos hace estancarnos y obsesionarnos por un mismo tema, que realmente, quizás, no tenga tanta importancia como la estamos dando al pensar y pensar, preocuparnos y preocuparnos, sin un verdadero sentido, objeto del control e inseguridad en nosotros mismos.

Hay que tener muy clara la diferencia entre ocupación y preocupación:

-          Ocuparse es tener una actitud activa y de búsqueda de soluciones, pero siempre teniendo claro que hay ciertas cosas que se escapan de nuestro control, y esto va a ser así siempre, por mucho que nos preocupemos y nos pongamos ansiosos. Positividad.

-          Preocuparse es ocuparse de antemano, es viajar con nuestra mente al futuro (el cual ni si quiera existe, nos estamos adelantando, obsesionando, y creando ansiedad por culpa de esa inseguridad) y además ponernos en el peor escenario posible, lo que nos genera una ansiedad exagerada que lo único que hace es bloquearnos.

Preocuparse no tiene utilidad ninguna, es más bien al revés. Pero ocuparse de la parte sobre la que uno tiene control, aceptando la incertidumbre de las cosas es un signo de madurez psicológica y genera sosiego.

El mundo es inseguro por naturaleza, es una de sus características. Esto no quiere decir que siempre estemos expuestos a peligros, ni mucho menos. Pero hay que tener en cuenta que lo realista es saber que un día tienes algo y que mañana lo puedes perder, y al revés, hoy no tienes nada y mañana la suerte te sonríe y aparece aquello que negativamente pensabas nunca iba a aparecer. Por eso debemos de hacer la cosa más sencilla que pueden imaginar: disfrutar del momento que se está viviendo, sin pre-ocuparse en el mañana.

Hay que aceptar con profundidad esta inseguridad ya que la aceptación nos dejará fluir por el mundo.

NADA nos pertenece, nada es totalmente de nuestra propiedad, ni una pareja, ni un trabajo, ni nuestra propia salud y ni siquiera los hijos.

Si lo tenemos, disfrutaremos de ello lo máximo posible, pero seremos conscientes de que el día de mañana eso de lo que gozamos hoy puede no existir más en nuestras vidas y no nos quedará otra alternativa que aceptarlo de la forma más alegre posible, sin crear dependencia por eso que ahora tenemos. La emoción exagerada (demasiada preocupación, tristeza, depresión) no nos va a ayudar a recuperarlo. Es por esto que preocuparse no sirve de nada, pues lo que tenga que suceder, va a suceder, nos preocupemos o no, da igual. Ni el mundo, ni la vida nos preguntarán nunca qué planes tenemos para el fin de semana. La vida funciona así y esta es la única realidad. Lo que tenga que ser será, a su tiempo y en su momento, porque el destino es incierto y a veces simplemente los vientos no soplan a nuestro favor ni nuestras velas están por la labor de izarse a pesar de nuestro empeño.

Dicen que las mejores cosas no se planean, que simplemente suceden y que es mejor no presionar al tiempo. Porque realmente si algo debe pasar, sucederá de todas maneras. Y si no debe hacerlo, pues no lo hará. Es así de simple. Por eso de vez en cuando es bueno no planear ni esperar, dejar de exigir razones por las que seguir avanzando por un camino que no vemos muy claro y bajarnos del mundo de las expectativas y de las programaciones.

Somos producto de nuestras circunstancias y de nuestros deseos. Sin embargo, a veces estos resultan incompatibles o, al menos, nos cuesta digerir las consecuencias que traen. Esto genera preocupaciones que hacen que nos sintamos angustiados y, como se suele decir, amargan nuestra existencia. Por eso quizás lo que debemos aprender es que hay ciertas cosas que se escapan de nuestro control y que en muchas ocasiones dejar que la VIDA FLUYA y aceptar cuáles son las circunstancias es la mejor de nuestras opciones

No somos todo sonrisas, alegrías o verdades, también somos mentiras (las que nos cuentan y las que nos contamos), somos las críticas y las lágrimas que no lloramos.

Esto nos ayudará a no perder trenes y a no arrepentirnos de aquello que hemos perdido por nuestra inquieta manía de marcar los signos de puntuación de un texto. Cuando tenga que ser punto y final, que lo sea, pero respetemos los puntos suspensivos, las comas y los puntos y aparte.

Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte y que es precisamente ese impulso el que te ayuda a recorrer kilómetros y kilómetros de caminos de piedras con los pies descalzos.

No dejes que la vida pase mirando cómo se consumen las pilas de tu reloj, no retrocedas. Dale continuidad, aprende a relajarte, a mirar con lupa aquellos pensamientos que te dañan y a contemplar la vida con paciencia. No intentes planear cada milímetro de tu recorrido, a veces simplemente necesitas desenfocar tu cámara y dejarte llevar por las casualidades.

Todo es posible en la medida que tú creas que es posible. Lo único imposible es aquello que no intentas

¿Quieres algo? Entonces ve y haz que pase, porque la única cosa que cae del cielo es la lluvia

 

viernes, 28 de febrero de 2014

Siempre hay luz


Un campesino, que vivía la vida con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda.
Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí. 
El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y revisó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate.
Tomó, entonces, la difícil decisión: Determinó que el capataz sacrificase al animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo. Y así se hizo.
Los empleados, comandados por el capataz, comenzaron a lanzar tierra adentro del pozo de forma de cubrir al caballo.
Pero, a medida que la tierra caía en el animal, éste la sacudía y se iba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo para ir subiendo.
Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente, consiguió salir!
 

viernes, 4 de octubre de 2013

Muchos son de arena

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.
 
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.

Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? Sonriendo, el otro amigo respondió:
Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.

viernes, 27 de septiembre de 2013

El Perdón de Cohelo

Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan...
 

El perdón es una expresión de amor.
El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo.

Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan pues confundimos esencialmente lo que es perdonar y nos resistimos ante la posibilidad de empequeñecer los eventos ocurridos u olvidarlos.

El perdón no es olvido, no es olvidar lo que nos ocurrió.

No significa excusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento.
No es aceptar lo ocurrido con resignación.
No es negar el dolor.
No es minimizar los eventos ocurridos.
No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.
 

Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.

Creemos erradamente que el perdón debe de conducirnos inexorablemente a la reconciliación con el agresor. Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor y por tal motivo lo rechazamos. No implica eso para nada, el perdón es UNICAMENTE PARA TI y para nadie más.
No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie o modifique su conducta pues lo más probables es que ésta persona no cambie y es más, a veces se ponen hasta peor.

El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento.Te tiene encadenado.

El perdón se debe de realizar "sin expectativas" sin esperar que nada suceda. Si esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará. Si estamos esperando esta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente no perdonamos de corazón pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento. Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor. Entonces no hemos perdonado, y quien tiene el control de nuestra vida es el EGO. EGO que quiere a toda costa castigar o cobrar al agresor.
 

No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado, el pasado no tiene cómo ser cambiado.Ningún tipo de venganza o retribución podrá subsanar los momentos de tristeza y desolación que vivimos, lo mal que nos sentimos. Al esperar una disculpa, que se acepte el error; nada de eso cambiarán los hechos, lo ocurrido en el pasado, sólo estaremos queriendo alimentar nuestro ego, nuestra sed de justicia mal enfocada.

La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes.

El perdón es una declaración que podemos y debemos renovar a diario.

Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.

Perdonando desde nuestro corazón, logramos mirar los hechos tal y como sucedieron y luego decidimos dejarlos ir, dejarlos en el ayer.

Aceptamos que somos APRENDICES! Que la lección ya se encuentra aprendida y que hemos logrado vencer las circunstancias negativas que nos tocaron vivir.

Perdona para que puedas ser perdonado.
Recuerda que con la vara que mides, serás medido...

 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Momentos de aprender y vivir


El tiempo ha pasado y sigue pasando, en esencia sigo siendo la misma con un cambio físico debido al paso de los años. Me doy cuenta que he hecho cosas buenas durante esta vida y me quedan muchas cosas por hacer y de las que aprender, cosas importantes que he pospuesto por alguna u otra razón.

El miedo ha estado presente a lo largo de toda mi vida, hasta el punto de parame, dejar de pensar, no reaccionar en momentos importantes, momentos que, quizás, no volverán.

No toda distancia es ausencia, ni todo silencio es olvido,  no toda la gente es falsa ni todo el mundo tiene dos caras. No hay que ilusionarse demasiado y que la vida en presente es un regalo. Me enseñaron que el futuro no está escrito, que el universo es infinito y que nosotros somos personas insignificantes para el mundo pero importantes para los nuestros.

Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en casi nadie y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad siempre estuvo a mi lado. Que lo más valioso de la vida no es lo que tenemos, sino a quién tenemos.  El físico atrae, pero la personalidad es la que nos enamora. Comprendí que quién no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido. Que para ser feliz sólo tienes que hacer feliz a alguien, y sobre todo que si quieres recibir, hay que dar un poco de ti.

Que las cosas se consiguen con muuucho esfuerzo y  que las personas no son perfectas, tienen sus defectos que pueden dañar.  El amor verdadero tiene buen principio y buen final. Y cuando no hay amor todo termina mal, quien no arriesga con lo que quiere no gana.

La vida me ha enseñado  que hay personas que nunca te aceptaran como eres, a menos que necesiten algo de ti... Que la persona que te quiera... tarde o temprano te hará cambiar para bien.

Es el momento de sentirme con nuevas fuerzas y cambiar, de hacer cosas diferentes, de pensar de otra manera, pensar que lo que no ha llegado a mi vida llegará en el momento perfecto, y que si no llega, es porque no tiene que llegar y hay que buscar otras alternativas para continuar.

No he llegado ni a la mitad del camino de mi vida, o sí, quizás, ya haya pasado esa mitad, porque nunca sabes cuándo cruzarás la esquina y llegará el horrible momento, por eso mismo es el momento de coger las riendas, no más miedo, no más temor, no más conformarme, es momento de intentarlo. Llegaré a mis 25, sola y acompañada, feliz y triste, con ilusiones y esperanza de una vida más llena.


Es el momento perfecto, es ahora, es hoy, estoy lista, es cuestión de decisión, el momento llegó, no hay vuelta atrás. Es tiempo de sonreír y contagiar de alegría a los que me rodean.

jueves, 28 de febrero de 2013

¡¡¡Vive!!!

Tenemos la mala costumbre de querer a medias y no mostrar lo que sentimos a los que están cerca, de echar de menos lo que queremos cuando ya lo perdemos, de perder el tiempo buscando falsos sueños y de no apreciar lo que de verdad importa, es así cuando entonces te das cuenta de las cosas que sobran. De buscar excusas para poner una barrera y así no dejar que interaccionen los sentimientos y no asumir determinadas culpas.
No permitas que nadie te diga que eres incapaz de hacer algo, si tienes un sueño, debes conservarlo, si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. La gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos. Cualquier cosa que hagas en la vida será insignificante, pero es muy importante que lo hagas porque nadie más lo hará. Como cuando alguien entra en tu vida y una parte de ti dice: no estás mínimamente preparado para esto. Pero la otra te dice: hazla tuya para siempre
Vive intensamente cada instante. Lo que no significa alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro, examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida.
¿Sabes lo que más asusta a la gente? Aquello que no entiende, y cuando no entendemos algo nos basamos en nuestras presunciones. A veces hasta la mejor de las personas, toma decisiones precipitadas, malas decisiones, decisiones de las que somos conscientes que nos arrepentiremos a la mañana siguiente. No mires atrás ni llores por el pasado porque ya fue, y no te preocupes por el futuro porque aún no ha llegado. Vive el presente y haz que sea tan hermoso que merezca la pena recordarlo. Olvida el intelecto y escucha al corazón, lo cierto es que vivir sin eso no tiene sentido alguno, llegar a viejo sin haberse enamorado de verdad, es como no haber vivido. Hay que intentarlo porque si no lo intentas, no habrás vivido.
A veces lo que más deseas nunca se cumple, y a veces lo que menos esperas que suceda, ocurre. Conoces a ciento de personas y ninguna te deja huella, y de repente conoces a una persona, y te cambia la vida para siempre.
Al final no puedes evitar hablar de ciertas cosas, hay cosas que no queremos escuchar, a veces hablamos porque no podemos estar callados más tiempo. Hay cosas que exceden a las palabras, son productos de la acción, a veces hablas porque no hay alternativa. Otras cosas te las reservas y no siempre, pero de cuando en cuando, algunas cosas hablan por si solas. Supongo que enfrentarse a la verdad no es fácil. A la gente le gusta lo fácil, estar acostumbrados, a nadie le gusta sufrir.
Y recuerda…la vida es demasiado corta para estar siempre cabreados.

martes, 12 de febrero de 2013

Nuestro camino


En la vida vamos caminando por caminos y nos damos cuenta que hemos perdido a nuestro compañero. Intenso es el disgusto porque nunca habíamos caminado sin él, juntos a todas partes, a la misma velocidad, al mismo ritmo…Y ahora ya no está, ahora ha desaparecido. De repente silencio, soledad. Quizás yo me he dormido y me ha adelantado y me está esperando más adelante, o quizás se ha accidentado y se ha quedado atrás. ¿Vuelvo a buscarlo? ¿Espero a que llegue? ¿Corro para ver si está mas adelante? Hace tanto tiempo que no se me planteaba esta circunstancia que ahora no encuentro respuesta adecuada ¿Y si le ha pasado algo?

Razonemos: por mucho que lo espere nunca volverá. Por lo menos no a este mismo sitio. Sólo hay una respuesta: seguir o dejarte morir aquí esperando sin ni si quiera saber con certeza que volverá. Ahora me encuentro dividido, mis pensamientos, mi cuerpo, mis sentimientos, mi conciencia….cada uno de estos elementos está en un sitio, perdidos. Más adelante hay un charco, pero no es de lluvia, son las lágrimas de todos los que han pasado por aquí mientras iban llorando la pérdida de alguien, como las mías, que pronto empezarán a mojar.

Todas las pérdidas son diferentes, y por ello no se pueden comparar ni analizar todas las pérdidas por igual. Desde el punto de vista psicológico la diferencia tendrá que ver con la dificultad para superar esa pérdida. Cada persona responde a los estímulos externos siguiendo un patrón de conducta.

Cuando soy consciente de lo que pasa empiezan a surgir las emociones. Siento un montón de cosas, pero ya no desde los sentidos. Empiezo a sentir que me gusta, me asusta, me da miedo, me altera…miedo, ganas deseo, inquietud...Cuando ya ha pasado todo esto, me alejo para quedarme conmigo y para volver a empezar.

A veces me doy cuenta de lo que pasa o ha pasado, de lo que he perdido o creía que tenía, y entonces siento. Ya no son emociones, son sentimientos

Tenemos la creencia inevitable de que no lo vamos a soportar, pero no es nuestra culpa, o al menos en parte, porque así nos han educado, de tal forma que nos han hecho creer que todas las personas que forman parte de nuestras vidas son imprescindibles, y cada vez, esa lista de cosas imprescindibles va creciendo “papa, mama, hermano, familia, profesores, amigos, la universidad, la carrera, el coche, la casa, la novia, la mujer, tus hijos…” ¿Pero nunca has notado lo imprescindible que eres tú? Porque sólo sería imposible vivir sin uno mismo. El resto van, vienen, cambian…pero sólo tú eres imprescindible para ti mismo.

Piensa que siempre va a haber algo mejor que aquello que hemos perdido. Siempre hay que dejar atrás las cosas que se quedaron en el pasado, porque ya no están aquí, porque ya no están en el presente y no sabemos si estarán en el futuro.

martes, 29 de enero de 2013

Las huellas doradas

Martín había vivido gran parte de su vida con intensidad y gozo. De alguna manera su intuición lo había guiado cuando su inteligencia fallaba en mostrarle el mejor camino. Casi todo el tiempo se sentía en paz y feliz; ensombrecía su ánimo, algunas veces, esa sensación de estar demasiado en función de sí mismo. Él había aprendido a hacerse cargo de sí y se amaba suficientemente como para intentar procurarse las mejores cosas. Sabía que hacía todo lo posible para cuidarse de no dañar a los demás, especialmente a aquellos de sus afectos. Quizás por eso le dolían tanto los señalamientos injustos, la envidia de los otros o las acusaciones de egoísta que recogía demasiado frecuentemente de boca de extraños y conocidos.

¿Alcanzaba para darle significado a su vida la búsqueda de su propio placer? ¿Soportaba él mismo definirse como un hedonista centrando su existencia en su satisfacción individual? ¿Cómo armonizar estos sentimientos de goce personal con sus concepciones éticas, con sus creencias religiosas, con todo lo que había aprendido de sus mayores? ¿Qué sentido tenía una vida que sólo se significaba a sí misma? Ese día, más que otros, esos pensamientos lo abrumaron.

Quizás debía irse. Partir. Dejar lo que tenía en manos de los otros. Repartir lo cosechado y dejarlo de legado para, aunque sea en ausencia, ser en los demás un buen recuerdo. En otro país, en otro pueblo, en otro lugar, con otra gente podría empezar de nuevo. Una vida diferente, una vida de servicio a los demás, una vida solidaria. Debía tomarse el tiempo de reflexionar sobre su presente y sobre su futuro.

Martín puso unas pocas cosas en su mochila y partió en dirección al monte. Le habían contado del silencio de la cima y de cómo la vista del valle fértil ayudaba a poner en orden los pensamientos de quien hasta allí llegaba.

En el punto más alto del monte giró para mirar su ciudad quizás por última vez. Atardecía y el pueblo se veía precios desde allí.

- "Por un peso te alquilo el catalejo. "

Era la voz de un viejo que apareció desde la nada con un pequeño telescopio plegable entre sus manos y que ahora le ofrecía con una mano mientras con la otra, tendida hacia arriba, reclamaba su moneda. Martín encontró en su bolsillo la moneda buscada y se la dio al viejo, que desplegó el catalejo y se lo alcanzó. Después de un rato de mirar consiguió ubicar su barrio, la plaza y hasta la escuela frente a ella. Algo le llamó la atención. Un punto dorado brillaba intensamente en el patio del antiguo edificio. Martín separó sus ojos del lente, parpadeó algunas veces y volvió a mirar. El punto dorado seguía allí.

- "¡Qué raro!", exclamó Martín sin darse cuenta de que hablaba en voz alta.

- "¿Qué es lo raro?", preguntó el viejo.

- "El punto brillante", dijo Martín, "ahí en el patio de la escuela", siguió, alcanzándole al viejo el telescopio para que viera lo que él veía.

- "Son huellas", dijo el anciano.

- "¿Qué huellas?", preguntó Martín.

- "¿Te acuerdas de aquel día...? Debías tener siete años; tu amigo de la infancia, Javier, lloraba desconsolado en ese patio de la escuela. Su madre le había dado unas monedas para comprar un lápiz para el primer día de clases. Él había perdido el dinero y lloraba a mares", contestó el viejo.

Y después de una pausa siguió:

- "¿Te acuerdas de lo que hiciste? Tenías un lápiz nuevecito que estrenarías ese día. Te arrimaste al portón de entrada y cortaste el lápiz en dos partes iguales, sacaste punta a la mitad cortada y le diste el nuevo lápiz a Javier."

- "No me acordaba", dijo Martín. "Pero eso ¿qué tiene que ver con el punto brillante?"

- "Javier nunca olvidó ese gesto y ese recuerdo se volvió importante en su vida."

- "¿Y?"

- "Hay acciones en la vida de uno que dejan huellas en la vida de otros", explicó el viejo, "las acciones que contribuyen al desarrollo de los demás quedan marcadas como huellas doradas."

Volvió a mirar por el telescopio y vio otro punto brillante en la vereda a la salida del colegio.

- "Ese es el día que saliste a defender a Pancho, ¿te acuerdas? Volviste a casa con un ojo morado y un bolsillo del guardapolvo arrancado."

Martín miraba la ciudad.

- "Ese que está ahí en el centro", siguió el viejo, "es el trabajo que le conseguiste a Don Pedro cuando lo despidieron de la fábrica...y el otro, el de la derecha, es la huella de aquella vez que juntaste el dinero que hacía falta para la operación del hijo de Ramírez... las huellas esas que salen a la izquierda son de cuando volviste del viaje porque la madre de tu amigo Juan había muerto y quisiste estar con él."

Apartó la vista del telescopio y, sin necesidad de él, empezó a ver cómo miles de puntos dorados aparecían desparramados por toda la ciudad. Al terminar de ocultarse el sol, todo el pueblo parecía iluminado por sus huellas doradas.
 
(Autor desconocido)

martes, 8 de enero de 2013

El tiempo en tu vida


Lo tenía todo, un trabajo, unos estudios, una familia, una casa, unos amigos…Todo lo que una persona pudiese desear. Pero ella nunca tenía tiempo, siempre vivía al día, al límite, sin tiempo. Sin tiempo para hacer lo que ella deseaba, sin tiempo para salir de la rutina, conocer gente, sin tiempo para enamorarse. Pero su tristeza era profunda cuando veía a una pareja quererse tanto. Pensaba que ella nunca tendría tiempo para conocer a nadie y hacerle tantas caricias como las que veía cada día en la calle, en el trabajo…pensaba que siempre estaría sola, dedicándose a su trabajo y a los demás, pero nunca a ella misma. Su excusa: el tiempo.
La envidiaban, pero nadie sabía que ella no deseaba esa vida, esa vida tan deseada por tantos y tan odiada por ella misma. Su vacío interno era tan grande que no la permitía disfrutar de todo aquello que ya poseía.
Se sentía frustrada y su tristeza era mayor cuando sentía que no apreciaban lo que ella hacía, que nunca nada era suficiente, que nunca sería perfecta, que nunca su trabajo sería reconocido. Era tanto el dolor que sentía, que necesitaba hacer muchas más cosas para agradar a los demás, cosa que finalmente no conseguía, porque no era suficiente. Sin darse cuenta, que mientras ella perdía su tiempo en agradar a los demás, era tiempo perdido que nunca volvería a recuperar, tiempo que ella podría utilizar para hacer todas esas cosas que tanto la gustaban. Sus años, vacíos, seguían pasando, porque el tiempo nunca se detuvo.
El tiempo es lo más importante que tenemos, es un tesoro que cuando le perdemos, es irrecuperable. El tiempo es aquello que debemos utilizar para hacer todas aquellas cosas que deseamos y dejar de pensar en agradar a los demás, porque nunca será suficiente, nunca se conformarán con lo que haces y siempre te pedirán más. Limítate a vivir, a soñar, a volar, a imaginar, a diseñar tu vida a tu manera, a tu gusto. Porque sólo tu vivirás esa vida, tú vida, la que solo te pertenece a ti, y de la cual te arrepentirás al mirar hacia atrás y ver el inmenso vacío que ha habido en ella durante tantos años por culpa de los demás. NO, por culpa de los demás no, por tu culpa, porque solo tú puedes elegir cómo y dónde.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Queda prohibido añorar el pasado

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminaste en tu trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en rebobinar el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar de hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

Los hechos pasan y hay que dejarlos ir. Por eso, a veces, es tan improtante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos peuden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse.
En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar página, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente, porque el pasado ya pasó.

No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién erestú. Suelta el resentimiento, deja "tu televisor personal" para darle y dalre al asunto. Lo único que consigues es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo...

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si tú andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo!, si no, déjela ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelves.
Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque tu ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Tú ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando tú viniste a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, te repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero .... cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
 
¡Esa es la vida!
 
 
 
P.C.

martes, 18 de diciembre de 2012

La furia y la tristeza

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez...Un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla encontró que su ropa ya no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.


Jorge Bucay


miércoles, 14 de noviembre de 2012

El hombre ¿Un ser inteligente?


El hombre, como ser humano hablamos, es el único ser del mundo que tiene que ser educado a lo largo de toda su vida, importante al principio para su crecimiento y desarrollo. Cuando hablamos de educación nos referimos a todo a aquello que necesitamos para convivir en sociedad, tanto como los cuidados (sobrevivir, comer, higiene), disciplina, habilidades, normas, instrucción…además de evidentemente la educación como tal. Pasa todo lo contrario con los animales, que nada mas naces utilizan toda sus fuerzas para su realización. No necesitan ser enseñados. Un ejemplo de ello son las golondrinas, que siendo pequeñas, recién nacidas y llegas a este mundo, saben que es lo que tienen que hacer, cómo hacerlo. Hacen que sus cagadas (claramente hablando) caigan fuera del nido. ¿Los animales nacen sabiendo? Ellos son guiados, pero no enseñados, no educados.

Se entiende por cuidado (Wartung), las precauciones de los padres para que los niños no hagan un uso perjudicial de sus fuerzas. Si un animal, por ejemplo, gritara al nacer, como hacen los niños, sería infaliblemente presa de los lobos y otros animales salvajes, atraídos por sus gritos. La disciplina convierte la animalidad en humanidad. Un animal lo es ya todo por su instinto. EL hombre isn embargo, no tiene institno, se tiene que construir a si mismo a lo largo de toda su vida, o lo que es peor lo construyen los demás a través de influencias y enseñanzas.

La disciplina impide que el hombre, llevado por sus impulsos animales, se aparte de su destino, la humanidad. Tiene que sujetarle, por ejemplo, para que no se encamine, salvaje y aturdido, a los peligros. Así, pues; la disciplina es meramente negativa, esto es, la acción por la que se borra al hombre la animalidad; la instrucción, por el contrario, es la parte positiva de la educación. La disciplina somete a las leyes ya  las  normas de la humanidad de forma coaccionada. Sino…¿Por qué los niños ingresan cada vez mas pronto en el colegio? ¿Para aprender mas? No…por su habituación y cumplimiento de órdenes lo antes posible. Aquí su libertad ya está siendo coaccionada. Si esperas a escolarizar al niño con una edad mas avanzada, es bastante mas complicado que cambie.

Por esto, se ha de acosumbrar al hombre desde temprano a someterse a los preceptos de la razón. Si en su juventud se le dejó a su voluntad, conservará una cierta barbarie durante toda su vida.

Tampoco le sirve de nada el ser mimado en su infancia por la excesiva ternura maternal, pues más tarde no hará más que chocar con obstáculos en todas partes y sufrir continuos fracasos, tan pronto como intervenga en los asuntos del mundo.

Mi conclusión aquí, después de leer a Kant, es que el animal es bastante mas inteligente que el hombre, y siempre, desde la libertad. (Hasta que el hombre, a veces, se interpone en su camino)

sábado, 18 de agosto de 2012

Pensando en Verde


La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) propuso, en 1970, la siguiente definición de Educación Ambiental: "Es el proceso de reconocer valores y aclarar conceptos para crear habilidades y actitudes necesarias, tendientes a comprender y apreciar la relación mutua entre el hombre, su cultura y el medio biofísico circundante. La EA también incluye la práctica de tomar decisiones y formular un código de comportamiento respecto a cuestiones que conciernen a la calidad ambiental" (2008:10). Por lo tanto, la educación ambiental es un proceso continuo en el cual los individuos y la colectividad toman conciencia de su medio y adquieren los valores, las competencias y la voluntad para hacerlos capaces de actuar en la resolución de los problemas actuales y futuros del medio ambiente.


Según pasan los años, la preocupación por los temas medioambientales en los medios de comunicación, en las instituciones, en partes de la sociedad…es cada vez mayor, otorgándole a este tema algo más de su tiempo, pero no el suficiente para poner remedio a los problemas que se están generando, mostrando así su respeto por el medio ambiento. La educación medioambiental debe plantearse como un proceso de aprendizaje continuo que puede darse en diferentes contextos, por ello debe establecerse de forma multidisciplinar y completamente integrada en todos los centros educativos concediendo una formación ambiental para conocer y solucionar los problemas que nosotros mismos generamos. Todos debemos ser responsables y conscientes de nuestros actos y las consecuencias que conllevan, así como interesarnos por el futuro de nuestro planeta, sin perjudicar de este modo a próximas generaciones, adquiriendo así actitudes de mejora de las condiciones y problemas medioambientales, pero no estamos cumpliendo con nuestras obligaciones. Debemos ser conscientes de que el futuro de nuestro planeta nos corresponde a toda la sociedad, pudiendo aportar cada uno nuestro granito de arena para conservar nuestra tierra. Es necesario afrontar un cambio en las actitudes de las personas para que contribuyan de forma eficaz al mantenimiento de nuestro entorno natural, llevando a cabo una serie de comportamientos comprometidos unido al respeto y valoración del planeta.



El término desarrollo sostenible se ha hecho popular desde la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Desarrollo (1992), aunque el concepto de sostenibilidad no es nuevo, pues ya es citado por algunos autores en 1713 en referencia al mantenimiento de los bosques como forma de evitar la deforestación por una sobreexplotación; si bien, la historia moderna del desarrollo sostenible aparece en el documento “Límites al Crecimiento” publicado en 1972 por el Club de Roma. Así, a partir de la Conferencia de Río (1992) se estableció la relación ambivalente entre desarrollo sostenible y los peligros de la agresión continua que estaba sufrieindo el Medio Ambiente por las actividades humanas y se redefinió desarrollo sostenible como “una forma de coevolución de la sociedad y la naturaleza que consiga asegurar la supervivencia y el desarrollo seguro de la civilización y la biosfera”.



Colom señala que: "el desarrollo sostenible pretende, al mismo tiempo, aunar un parámetro económico (el desarrollo) con otro de carácter más comportamental y actitudinal (el de sustantibilidad)".



El Cambio Climático, en primera instancia y a nivel conceptual, será entendido como una consecuencia atribuible al resultado de las actividades humanas. Entonces, si bien la variabilidad del clima se debe a causas naturales, el cambio climático global lo es causas humanas como claramente lo deja ver la definición que se toma de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

La comunidad internacional es consciente de los nefastos efectos del calentamiento global y por ello trata de atajarlo a través de:

La convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que compromete a los 192 estados que la han firmado a reducir las emisiones de gases efecto invernadero a niveles que no alteren el equilibrio del clima global.

Naciones Unidades también lucha contra la Desertificación, donde los 192 países se comprometen a luchar contra la desertificación y mitigar los efectos de la sequía en los países afectador por sequía grave o desertificación, particularmente en África y con este fin se pretenden adoptar medidas eficaces, apoyadas por acuerdos de cooperación y asociación internacionales, que contribuyen al desarrollo sostenible en las zonas afectadas por la desertificación y la sequía.

El Protocolo de Kyoto: tiene la misma finalidad que la Convención, pero establece objetivos concretos y jurídicamente vinculantes para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Su meta principal es alcanzar un recorte de las emisiones de gases de efecto invernadero de al menos un 5% con respecto a los niveles de 1990 en el periodo de compromiso de 2008 a 2012.

IPADE participa en las cumbres de NNUU de Cambio Climático, siguiendo el avance de las negociaciones y haciendo sobre las partes para que éstas integren en sus posicionamientos la relación entre la conservación del medio ambiente y la lucha contra la pobreza.

El Plan estratégico Decenal 2008-2018 tiene el fin de mejorar la aplicación de la Convención, en 2007 se puso en marcha “la estrategia”, que pretende abordar los principales desafíos de la Convención (mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas, mejorar las condiciones de los ecosistemas afectados…) y fomentar la implicación de los gobiernos en al lucha contra la desertificación.

miércoles, 8 de agosto de 2012

¿Quiénes somos? El Autoconcepto y la diferencia en si mismos

El autoconcepto es la idea que tenemos sobre nosotros mismos. Las virtudes, defectos, características importantes y valores que creemos que tenemos o de los que nos parece que carecemos, van conformando este autoconcepto. A partir del autoconcepto construimos la autoestima y, en gran parte, nuestra felicidad y bienestar. Una parte importante del autoconcepto existe porque existen los grupos en los que participamos. Cuando alguien considera que carece de ciertas habilidades o características que «debería tener para ser feliz», ¿dónde vio que debía poseerlas? Cuando una persona piensa que no es lo bastante inteligente, ¿con quién se compara para establecer esa valoración? Cuando alguien cree que «algo le sale mal», ¿por qué sabe cómo estaría bien? Cuando nos miramos en el espejo y nos vemos a nosotros mismos, nos hacemos pequeños exámenes: ¿belleza?, ¿soltura?, ¿ternura?, ¿inteligencia?, ¿honradez?, ¿poder?, ¿simpatía?, ¿carisma?, ¿atractivo?

Con respuestas a estas y otras preguntas construimos nuestro autoconcepto. Sin embargo, el lugar donde miramos suelen ser los grupos que nos rodean: la familia, los vecinos, los amigos, los compañeros. Ahí encontramos personas que se diferencian y se parecen, personas a las que imitar y a las que seguir. El valor que cada persona se da a sí misma depende en gran parte de las otras que están cerca. Una persona con una inteligencia media puede pasarlo mal entre un grupo de sabios que estudian un tema y sentirse de maravilla entre un grupo de personas semejantes a ella. El autoconcepto es la idea que tenemos sobre nosotros mismos. Las virtudes, defectos, características importantes y valores que creemos que tenemos o de los que nos parece que carecemos, van conformando este autoconcepto.

Ésa es la gran trampa del autoconcepto y su relación con el grupo. Cuando las personas que nos rodean son una referencia para nosotros y sobre todo una fuente de aprendizaje, estamos construyendo un autoconcepto propio, relacionado con nuestro grupo y que probablemente nos procurará felicidad. Sin embargo, a veces tenemos tendencia a irnos a los extremos: elegir a personas que nos superan siempre, nos puede conducir a la frustración permanente («no soy como ellos»); o elegir a otros que consideramos por debajo, nos puede llevar a un estancamiento personal («por lo menos no soy la peor»). Siempre es posible encontrar a alguien mejor o peor que nosotros en los diferentes aspectos en los que basamos nuestra autoestima. Por eso es útil para avanzar compararnos sólo con nosotros mismos. Los demás, el resto de personas que nos rodean, pueden servir como referencia, como motivación o como forma de aprender y mejorar, pero no es interesante ni saludable pensar en lo que nos ocurriría «si fuésemos como ellas».

Todos tenemos derecho a identificarnos y diferenciarnos de los demás como queramos y nos guste, siempre que respetemos la presencia y libertad de los otros. En ocasiones, la publicidad, las modas, la televisión o la familia ejercen presión para que esas señas de identidad sean unas y no otras.

Las actividades, el lenguaje, los lugares de encuentro, los símbolos o los objetos que consumimos nos sirven para identificarnos como personas individuales, pero también para identificarnos con otros que piensan, sienten o viven como nosotros. Tan terrible es «quedarse fuera» como no saber «quiénes somos».

viernes, 22 de junio de 2012

Somos esclavos de nuestro tiempo

Hoy quería hablar sobre una película especial titulada "Sang Woo y su abuela". Es una película contada desde las expresiones, más que por las palabras, donde se irá generando un vínculo cada vez más cercano, entre el nieto y la abuela. En ella, se contraponen dos puntos diferentes, en cuanto al lugar de donde viene y de donde se desarrolla:

-          Mundo consumista: somos esclavos de nuestro tiempo.
-          Mundo rural

Se aprecia la diferencia entre las diferentes maneras de ver la vida entre la madre y la abuela, siendo la manera de actuar y comportarse de forma diferente. Se ve con claridad, que si nos cambian los dispositivos, cambiamos nosotros. Sang Woo dispone de unas herramientas para vivir en su mundo, pero al llegar a este otro mundo, el de la abuela, no las puede aplicar y debe cambiar éstas por unas nuevas, adaptables al nuevo entorno. También nos hace pensar, qué hubiese sucedido si no hubieran cambiado algunos dispositivos, como el hecho de haber tenido pilas.

Desde el terreno educativo, existe una gran diferencia entre Sang Woo y los niños del puebl0, en cuanto a ocio, educación, cultura, concepto de amistad, aplicación y concepto de tiempo…La madre no se preocupa (no lo tiene en cuenta) por la posible inadaptación  de su hijo al lugar, debido a las grandes diferencias.

Según va avanzando la película, la visión sobre Sang Woo va cambiando, ya que comenzamos a verlo como un niño malcriado, consentido, mal educado…y terminamos viéndolo como comprometido con la abuela, sin ya contestaciones, tratándola adecuadamente, ayudándola y sobre todo…queriéndola.
 
Al final de la película, vemos como realiza una serie de dibujos (herramientas, estrategias) para que su abuela pueda comunicarse y transmitir cómo se siente (Enferma, alegre, te hecho de menos).

La verdad que tiene Sang Woo, es que sólo existe un mundo consumista, rodeado de tecnologias,  pero descubre una realidad completamente diferente, que es la que vive en el pueblo durante su estancia, que prácticamente le parece ficción. Tiene su propia verdad de que puede hacer amigos con lo que tiene y no por lo que es, pero descubre la realidad, que tiene más importancia lo que eres.

También la verdad de la abuela, es completamente diferente a la de Sang Woo, en  cuanto a sus modos de vida, lo cual le puede impedir ver la realidad de donde proviene Sang Woo.                     

Desde el punto de vista del espectador, la película es una ficción, que muestra una verdad sobre la realidad. La madre conoce las dos realidades, pero puede tener su propia verdad.

Esta película muestra un aspecto importante, como es la transmisión de la enseñanza de generación en generación. Sang Woo muestra falta de cariño, el cual se sustituye con juguetes y comida rápida. Esto se refleja en la indicación de la madre a la abuela, de que el niño no le va a molestar por que está acostumbrado a pasar mucho tiempo solo. La abuela le acaba transmitiendo lecciones que no va a aprender en la sociedad de su tiempo, tales como la paciencia, la comprensión… y todo ello sin emitir una sola palabra.

lunes, 11 de junio de 2012

Obstáculos

Voy andando por un sendero. Dejo que mis pies me lleven.
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorte la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae.
Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad. Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos. Me imagino que todo eso está en esa ciudad.
Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no me importa. Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso. Temo... dudo. Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto... Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando.

Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Imposible saltarlo Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que está allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos...Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo... y resisto.
Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado... descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños... Me siento abatido... Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca... No dejaré que el muro impida mi paso. Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire... De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad. Me recuerda a mí mismo... cuando era niño.Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja:
 -¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?
El niño se encoge de hombros y me contesta:
 -¿Por qué me lo preguntas a mí?Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras... Los obstáculos los trajiste tú

                                                                                                                Jorge Bucay

sábado, 2 de junio de 2012

Tercera edad ¿una etapa brillante?


A medida que envejecemos, somos más propensos a enfermar, pero eso no significa que no podamos llevar una vida feliz y saludable. Llegar a la tercera edad no es sinónimo de aislamiento, de preparación a la muerte, de rutina…sino una etapa más para vivir y superar, donde se pueden aprender aún más cosas de las ya aprendidas a lo largo de todo el camino de la vida que hemos recorrido.

Ser anciano es ser sabio. Es donde se encuentra la experiencia de la vida, del que puedes aprender y verte reflejado para cuando llegues a su misma edad, a pesar de que muchos lo vean como algo malo, donde no quieren llegar, por miedo a la soledad, al rechazo, al aislamiento. Si bien es cierto, y algo que no podemos ignorar, que muchos de nuestros ancianos son utilizados como canguros por sus hijos, maltratados psicológicamente o abandonados en residencias, donde se olvidan de su existencia.

Existen dos tipos de opiniones en cuanto a la vejez: quienes hablan de ésta desde un punto optimista, pensando en la jubilación como un periodo vacacional de larga estancia y creyendo que la Seguridad Social solucionará todos sus problemas económicos, con sus respectivas pagas, proporcionando residencias y especialistas que se encarguen de cuidarle a él y a su salud; en el lado opuesto nos encontramos a los que creen que llegar a la tercera edad es estar acabado, anticuado, ser un estorbo para la familia, y marginado.

El hombre a lo largo de su historia se ha planteado problemas en torno a la vejez. No hay teorías únicas, definitivas, más bien todo lo contrario, es decir, opuestas y variables a lo largo de la historia respecto a este tema. Existen diferentes concepciones en cuanto a la tercera edad, destacando que en la mayoría siempre desde una visión pesimista.

      A finales del siglo XIX se separan vejez y enfermedad en el anciano, teniendo lugar el nacimiento de la Gerontología y de la Geriatría. Pero la sociedad no cambia, lo que lleva a que el anciano sigua marginado, aunque de otra forma más sutil: nuestra civilización basa su cultura en el trabajo, el rendimiento y el consumo; es decir, estamos en una sociedad orientada básicamente hacia la juventud y sus valores. El anciano al ser improductivo y tener pocas posibilidades para el consumo, vuelve a ser marginado.


      Para reflexionar sobre todo ésto os invito a ver y a analizar la película de Kirk Jones "Todos están bien", aquí os dejo el trailler.


martes, 22 de mayo de 2012

¿Cómo crecer?

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se

estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.

Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la

Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.

La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces

encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca.

El rey preguntó:

¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?

No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías

fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel

momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda".

Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente

mírate a ti mismo.

No hay posibilidad de que seas otra persona.

Puedes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por ti, o puedes

marchitarte en tu propia condena...


                                                                                       Jorge Bucay

sábado, 12 de mayo de 2012

Dos almas no se encuentras por casualidad//Two souls don't meet by chance

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, más otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos. Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.

El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
El destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz. Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies, cosquillitas a nuestro estómago.

También hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.

Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que no nos dejarán nada.

Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad

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There are people in our lives that make us happy by the mere chance of having crossed our path. Some travel the road with us, seeing many moons pass, others we just see between steps and  other. We named friends to all and there are many kinds of them. Perhaps each leaf on a tree characterized one of our friends.
The first that born of the outbreak is our friend dad and mom, who show us what life is. Then come the friends brothers, with whom we divide our space for they can to flourish as we do. We went to meet every family of leaves those who we respect and wish well.
Fate introduces us to other friends, which we didn't knew they were going to cross our path. Many of them we call them friends of the soul, heart. They are sincere, are true. They know when we are ill, they know what makes us happy. And sometimes one of those friends of the soul bursts into our heart and then he is called a friend in love. That brightens our eyes, music to our lips, jumps to our feet, tickle to our stomach.
There are also those friends for a while, perhaps a holiday or a few days or hours. They tend to put many smiles on our face, for as long as we are close.Speaking of close, we can not forget to distant friends, those who are on the tips of branches and when the wind blows always appear from one sheet to another.
Time passes, the summer is gone, fall is approaching and we lose some of our leaves, some are born in another summer and others stay for many seasons.
But what makes us happiest is that those who fell continue still close, nurturing our roots with joy. They are memories of times wonderful when they crossed our path. Simply because each people that go on in our lives is unique. Always leave a little of himself and takes a bit of us. There will be those that will be much, but no there  will be those who do not leave us anything.
This is the greatest responsibility of our life and living proof that two souls don't meet by chance