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miércoles, 14 de noviembre de 2012

El hombre ¿Un ser inteligente?


El hombre, como ser humano hablamos, es el único ser del mundo que tiene que ser educado a lo largo de toda su vida, importante al principio para su crecimiento y desarrollo. Cuando hablamos de educación nos referimos a todo a aquello que necesitamos para convivir en sociedad, tanto como los cuidados (sobrevivir, comer, higiene), disciplina, habilidades, normas, instrucción…además de evidentemente la educación como tal. Pasa todo lo contrario con los animales, que nada mas naces utilizan toda sus fuerzas para su realización. No necesitan ser enseñados. Un ejemplo de ello son las golondrinas, que siendo pequeñas, recién nacidas y llegas a este mundo, saben que es lo que tienen que hacer, cómo hacerlo. Hacen que sus cagadas (claramente hablando) caigan fuera del nido. ¿Los animales nacen sabiendo? Ellos son guiados, pero no enseñados, no educados.

Se entiende por cuidado (Wartung), las precauciones de los padres para que los niños no hagan un uso perjudicial de sus fuerzas. Si un animal, por ejemplo, gritara al nacer, como hacen los niños, sería infaliblemente presa de los lobos y otros animales salvajes, atraídos por sus gritos. La disciplina convierte la animalidad en humanidad. Un animal lo es ya todo por su instinto. EL hombre isn embargo, no tiene institno, se tiene que construir a si mismo a lo largo de toda su vida, o lo que es peor lo construyen los demás a través de influencias y enseñanzas.

La disciplina impide que el hombre, llevado por sus impulsos animales, se aparte de su destino, la humanidad. Tiene que sujetarle, por ejemplo, para que no se encamine, salvaje y aturdido, a los peligros. Así, pues; la disciplina es meramente negativa, esto es, la acción por la que se borra al hombre la animalidad; la instrucción, por el contrario, es la parte positiva de la educación. La disciplina somete a las leyes ya  las  normas de la humanidad de forma coaccionada. Sino…¿Por qué los niños ingresan cada vez mas pronto en el colegio? ¿Para aprender mas? No…por su habituación y cumplimiento de órdenes lo antes posible. Aquí su libertad ya está siendo coaccionada. Si esperas a escolarizar al niño con una edad mas avanzada, es bastante mas complicado que cambie.

Por esto, se ha de acosumbrar al hombre desde temprano a someterse a los preceptos de la razón. Si en su juventud se le dejó a su voluntad, conservará una cierta barbarie durante toda su vida.

Tampoco le sirve de nada el ser mimado en su infancia por la excesiva ternura maternal, pues más tarde no hará más que chocar con obstáculos en todas partes y sufrir continuos fracasos, tan pronto como intervenga en los asuntos del mundo.

Mi conclusión aquí, después de leer a Kant, es que el animal es bastante mas inteligente que el hombre, y siempre, desde la libertad. (Hasta que el hombre, a veces, se interpone en su camino)

lunes, 22 de octubre de 2012

Por qué nos importa la cultura: Diversidad


Empezar por la cultura supone acometer un concepto imposible. Es, un concepto que se nos resiste, porque la cultura y la diversidad cultural (que son lo mismo) nos interrogan acerca de la totalidad de lo humano. Así, la cultura, es más que nada un interrogante, una pregunta acerca de cómo somos, en nuestras sociedades, en nuestras convivencias, en nuestros lenguajes, de la que no esperamos un veredicto final.

La intercultura en educación comienza, creemos, por un recorrido por esa palabra: la cultura. Podríamos considerar como punto de partida que en el ámbito pedagógico las preguntas acerca de la intercuturalidad y la diversidad  han sido formuladas sin una suficiente clarificación de las ideas que sustentan la noción de cultura. Hoy la educación tal vez no pueda desvincularse de estas cuestiones.

En algunos lugares la cultura es el nudo de numerosos conflictos de convivencia, de muchos malentendidos identitarios. La cultura se nombra también para referirnos al patrimonio de los conocimientos y de los productos.
 
La cultura se vuelve plural al nombrarse, se ubica como diversidad para enfrentarse a esa cultura una, llamada a veces globalización, a veces sociedad tecnológica y otras del conocimiento

Cuanto más difícil es definirse como ciudadano o trabajador en esta sociedad globalizada, más tentador resulta definirse por la etnia, la religión o las creencias, el género o las costumbres, entendidas como comunidades culturales. Si miramos a nuestro alrededor, podemos convertir la diversidad que nos rodea en diferencias culturales, individuales y colectivas, bien delimitadas entre sí.
 
La idea de multiculturalidad es un concepto heredero de la modernidad, en tanto que establece una correspondencia entre una sociedad estructurada y cohesionada que es al mismo tiempo tolerante con sus diferencias. La modernidad significa el triunfo de la razón al definir al hombre como resultado de sus acciones, el discurso multicultural, la reivindicación de las diferencias, constituye a nuestro entender un debate plenamente moderno.

sábado, 18 de agosto de 2012

Pensando en Verde


La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) propuso, en 1970, la siguiente definición de Educación Ambiental: "Es el proceso de reconocer valores y aclarar conceptos para crear habilidades y actitudes necesarias, tendientes a comprender y apreciar la relación mutua entre el hombre, su cultura y el medio biofísico circundante. La EA también incluye la práctica de tomar decisiones y formular un código de comportamiento respecto a cuestiones que conciernen a la calidad ambiental" (2008:10). Por lo tanto, la educación ambiental es un proceso continuo en el cual los individuos y la colectividad toman conciencia de su medio y adquieren los valores, las competencias y la voluntad para hacerlos capaces de actuar en la resolución de los problemas actuales y futuros del medio ambiente.


Según pasan los años, la preocupación por los temas medioambientales en los medios de comunicación, en las instituciones, en partes de la sociedad…es cada vez mayor, otorgándole a este tema algo más de su tiempo, pero no el suficiente para poner remedio a los problemas que se están generando, mostrando así su respeto por el medio ambiento. La educación medioambiental debe plantearse como un proceso de aprendizaje continuo que puede darse en diferentes contextos, por ello debe establecerse de forma multidisciplinar y completamente integrada en todos los centros educativos concediendo una formación ambiental para conocer y solucionar los problemas que nosotros mismos generamos. Todos debemos ser responsables y conscientes de nuestros actos y las consecuencias que conllevan, así como interesarnos por el futuro de nuestro planeta, sin perjudicar de este modo a próximas generaciones, adquiriendo así actitudes de mejora de las condiciones y problemas medioambientales, pero no estamos cumpliendo con nuestras obligaciones. Debemos ser conscientes de que el futuro de nuestro planeta nos corresponde a toda la sociedad, pudiendo aportar cada uno nuestro granito de arena para conservar nuestra tierra. Es necesario afrontar un cambio en las actitudes de las personas para que contribuyan de forma eficaz al mantenimiento de nuestro entorno natural, llevando a cabo una serie de comportamientos comprometidos unido al respeto y valoración del planeta.



El término desarrollo sostenible se ha hecho popular desde la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Desarrollo (1992), aunque el concepto de sostenibilidad no es nuevo, pues ya es citado por algunos autores en 1713 en referencia al mantenimiento de los bosques como forma de evitar la deforestación por una sobreexplotación; si bien, la historia moderna del desarrollo sostenible aparece en el documento “Límites al Crecimiento” publicado en 1972 por el Club de Roma. Así, a partir de la Conferencia de Río (1992) se estableció la relación ambivalente entre desarrollo sostenible y los peligros de la agresión continua que estaba sufrieindo el Medio Ambiente por las actividades humanas y se redefinió desarrollo sostenible como “una forma de coevolución de la sociedad y la naturaleza que consiga asegurar la supervivencia y el desarrollo seguro de la civilización y la biosfera”.



Colom señala que: "el desarrollo sostenible pretende, al mismo tiempo, aunar un parámetro económico (el desarrollo) con otro de carácter más comportamental y actitudinal (el de sustantibilidad)".



El Cambio Climático, en primera instancia y a nivel conceptual, será entendido como una consecuencia atribuible al resultado de las actividades humanas. Entonces, si bien la variabilidad del clima se debe a causas naturales, el cambio climático global lo es causas humanas como claramente lo deja ver la definición que se toma de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

La comunidad internacional es consciente de los nefastos efectos del calentamiento global y por ello trata de atajarlo a través de:

La convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que compromete a los 192 estados que la han firmado a reducir las emisiones de gases efecto invernadero a niveles que no alteren el equilibrio del clima global.

Naciones Unidades también lucha contra la Desertificación, donde los 192 países se comprometen a luchar contra la desertificación y mitigar los efectos de la sequía en los países afectador por sequía grave o desertificación, particularmente en África y con este fin se pretenden adoptar medidas eficaces, apoyadas por acuerdos de cooperación y asociación internacionales, que contribuyen al desarrollo sostenible en las zonas afectadas por la desertificación y la sequía.

El Protocolo de Kyoto: tiene la misma finalidad que la Convención, pero establece objetivos concretos y jurídicamente vinculantes para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Su meta principal es alcanzar un recorte de las emisiones de gases de efecto invernadero de al menos un 5% con respecto a los niveles de 1990 en el periodo de compromiso de 2008 a 2012.

IPADE participa en las cumbres de NNUU de Cambio Climático, siguiendo el avance de las negociaciones y haciendo sobre las partes para que éstas integren en sus posicionamientos la relación entre la conservación del medio ambiente y la lucha contra la pobreza.

El Plan estratégico Decenal 2008-2018 tiene el fin de mejorar la aplicación de la Convención, en 2007 se puso en marcha “la estrategia”, que pretende abordar los principales desafíos de la Convención (mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas, mejorar las condiciones de los ecosistemas afectados…) y fomentar la implicación de los gobiernos en al lucha contra la desertificación.

miércoles, 8 de agosto de 2012

¿Quiénes somos? El Autoconcepto y la diferencia en si mismos

El autoconcepto es la idea que tenemos sobre nosotros mismos. Las virtudes, defectos, características importantes y valores que creemos que tenemos o de los que nos parece que carecemos, van conformando este autoconcepto. A partir del autoconcepto construimos la autoestima y, en gran parte, nuestra felicidad y bienestar. Una parte importante del autoconcepto existe porque existen los grupos en los que participamos. Cuando alguien considera que carece de ciertas habilidades o características que «debería tener para ser feliz», ¿dónde vio que debía poseerlas? Cuando una persona piensa que no es lo bastante inteligente, ¿con quién se compara para establecer esa valoración? Cuando alguien cree que «algo le sale mal», ¿por qué sabe cómo estaría bien? Cuando nos miramos en el espejo y nos vemos a nosotros mismos, nos hacemos pequeños exámenes: ¿belleza?, ¿soltura?, ¿ternura?, ¿inteligencia?, ¿honradez?, ¿poder?, ¿simpatía?, ¿carisma?, ¿atractivo?

Con respuestas a estas y otras preguntas construimos nuestro autoconcepto. Sin embargo, el lugar donde miramos suelen ser los grupos que nos rodean: la familia, los vecinos, los amigos, los compañeros. Ahí encontramos personas que se diferencian y se parecen, personas a las que imitar y a las que seguir. El valor que cada persona se da a sí misma depende en gran parte de las otras que están cerca. Una persona con una inteligencia media puede pasarlo mal entre un grupo de sabios que estudian un tema y sentirse de maravilla entre un grupo de personas semejantes a ella. El autoconcepto es la idea que tenemos sobre nosotros mismos. Las virtudes, defectos, características importantes y valores que creemos que tenemos o de los que nos parece que carecemos, van conformando este autoconcepto.

Ésa es la gran trampa del autoconcepto y su relación con el grupo. Cuando las personas que nos rodean son una referencia para nosotros y sobre todo una fuente de aprendizaje, estamos construyendo un autoconcepto propio, relacionado con nuestro grupo y que probablemente nos procurará felicidad. Sin embargo, a veces tenemos tendencia a irnos a los extremos: elegir a personas que nos superan siempre, nos puede conducir a la frustración permanente («no soy como ellos»); o elegir a otros que consideramos por debajo, nos puede llevar a un estancamiento personal («por lo menos no soy la peor»). Siempre es posible encontrar a alguien mejor o peor que nosotros en los diferentes aspectos en los que basamos nuestra autoestima. Por eso es útil para avanzar compararnos sólo con nosotros mismos. Los demás, el resto de personas que nos rodean, pueden servir como referencia, como motivación o como forma de aprender y mejorar, pero no es interesante ni saludable pensar en lo que nos ocurriría «si fuésemos como ellas».

Todos tenemos derecho a identificarnos y diferenciarnos de los demás como queramos y nos guste, siempre que respetemos la presencia y libertad de los otros. En ocasiones, la publicidad, las modas, la televisión o la familia ejercen presión para que esas señas de identidad sean unas y no otras.

Las actividades, el lenguaje, los lugares de encuentro, los símbolos o los objetos que consumimos nos sirven para identificarnos como personas individuales, pero también para identificarnos con otros que piensan, sienten o viven como nosotros. Tan terrible es «quedarse fuera» como no saber «quiénes somos».

miércoles, 25 de julio de 2012

Por qué es importante NO recortar en el sector Educativo y Social


Vivimos en un mundo simbólico en el que cada uno tiene diferentes necesidades y aspiraciones y donde la palabra es necesaria para que haya una creación de la cultura, así como para su propia transmisión, de ahí el por qué existen las instituciones.  Partiendo de éste discurso, pensando las instituciones podemos distinguir entre aquellas que creen posible alcanzar una armonía social y aquellas otras que creen que el conflicto está unido constantemente a lo social y la armonía no es posible, ya que todo lo que no se puede controlar, produce un malestar, y esto es debido a las siguientes causas:

-          Es imposible dominar la naturaleza

-          Es imposible dominar el deterioro del cuerpo humano

-          Es imposible regular las relaciones entre los hombres

El progreso implanta en nuestra sociedad diversas mejoras, las cuales a su vez conllevan una serie de malestares, creando con ello una cadena continua de mejora-malestar inevitable, ya que todo tiene una consecuencia y una repercusión, como por ejemplo la diversidad de transportes existentes en nuestra sociedad actual, lo que ha llevado a un aumento notable de la contaminación.  Desde el punto de vita de la Educación Social, el encargo social de los educadores de éstas instituciones son las problemáticas sociales, es decir, ese nuevo malestar social que la sociedad genera por su continua evolución y mejora, alterando con ello el orden social establecido, el cual, el educador tiene que “controlar”, es decir, lo que hoy en día llamamos “control social”.

Una de las funciones que tienen las instituciones es la de regular el goce, referido como malestar. Un ejemplo de ello lo vemos en las prisiones, donde el goce se regularía a través del castigo y la privación de libertad. Tendrían una función civilizadora, regula el goce en el sentido de hacerlo socialmente aceptable, pero también lo produce, lo elimina y lo fija.

Si el problema se reconoce, si se le pone un nombre, se puede controlar, algo quizás dudoso, puesto que el simple hecho de etiquetar X situación e identificarla de esa forma, se pudiese controlar. El etiquetar no aporta ningún significado a los que anteceden, el problema sigue quedando en el sujeto.

En cuanto a las Toxicomanías, vivimos en una sociedad consumista. Una adicción no está únicamente unida a las drogas como tal, sino la misma televisión, los videojuegos, el gimnasio…pueden crear también una adicción y ser catalogados como tal. Tizio plantea dos formas diferentes de ver al sujeto respecto a la sustancia (droga):

-          La droga crea al toxicómano: si se elimina la droga, la adicción desaparecería.

-          Pone en primer plano el encuentro del sujeto con la droga como una forma de satisfacción: la droga da sentido al sujeto por encima de la salud y el valor social.

Analizando la droga y su adicción con el apartado anterior, ésta sería ese goce que las instituciones deben regular, dando lugar con ello a la etiqueta de “toxicómano”, identidad inherente por ese tiempo al sujeto. Éste goce, cuando no está regulado, genera dolor, lo que Freud llamó “Pulsión de muerte”, porque en éste caso la droga es destructiva para el propio sujeto. Es aquí donde se cuestiona hasta qué punto TODO es educable, pues si así fuese, éste tipo de situaciones no se darían gracias a una adecuada educación.  Partiendo de un primer problema al que hemos denominado “drogadicción”, pueden (y digo puede, porque una cosa no lleva a la otra obligatoriamente) derivar en él otra serie de “malestar social”: la delincuencia. Es aquí entonces donde existen dos problemas que las instituciones deben regular, el goce que genera ese malestar.

Las instituciones no siempre pueden cumplir completamente el encargo social que les ha sido otorgado, todo depende de cómo se planteen ellas mismas ese problema. Toda forma de organización implica una exclusión, pudiendo estar dentro, en la periferia o fuera. Hoy en día la exclusión se da dentro de nuestro propio sistema. Pero sobre la “exclusión” ya hablaremos otro día largo y tendido, merecido tema aparte.

Siguiendo en la línea de las instituciones, quiero hablar sobre el “Fracaso escolar”, que tan vigente está en la sociedad de nuestros días debido entre otras cosas a la falta de motivación de los propios alumnos y a la escasa motivación de los mismo profesionales de la educación, quienes deberían tener un deseo por educar, pero esto no es fácil, pues lo que importa es cumplir el programa establecido, y punto. Otra de las principales causas de ese fracaso escolar es la homogenización sin tener en cuentas las particularidades de cada sujeto, transmitiendo el mismo currículo a todos, dejando a un lado la individualización y olvidando al sujeto en particular y a sus propias características.

Los profesionales tienen que pensar nuevos modelos institucionales para así afrontar los nuevos fenómenos que cuestionan los discursos, trabajando así dentro de un equipo multidisciplinar de forma conjunta y simultánea, aportando todos aquellos conocimientos específicos que cada profesional tiene de su propia disciplina y profesión para trabajar de forma unida y complementaria, dando lugar a un trabajo en equipo íntegro. 

En el campo de la acción social, cada vez se tiende más a hablar de ética que de moral. Desde un punto de vista moralista se tiende a homogenizar, mientras que desde la perspectiva ética se habla de la necesidad de límites. Desde una posición ética, el agente de la educación fija unos límites entre el derecho que el sujeto tiene a ser diferente y la exigencia que le hace la sociedad de integrarse y adaptarse a las reglas sociales. Los profesionales no deben olvidar que el sujeto siempre elige. Ésta premisa ha de ser tenida en cuenta pero sin que el agente de la educación llegue a identificarse con el sujeto hasta el punto de que relegue sus funciones, es aquí entonces donde su ética debe trazar el límite.